Hola!

Voy a dejaros una entrada en el blog acerca de los filósofos presocraticos, para que tengais un pequeño recuerdo del tema.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que estos filósofos son en gran medida desconocidos. No tenemos una idea clara del pensamiento de Tales o de Heráclito, porque apenas nos han llegado referencias de ellos. Lo único que tenemos en la mayoria de los casos son fragmentos. Imaginad que del Quijote nos hubiera llegado solo la referencia de que era muy valorado por sus contemporaneos, y diez o doce páginas de todo el libro. Imaginad que tuviésemos solo unas cuantas estrofas de los Beatles…

Lo segundo que hay que tener en cuenta es que estos filosófos no han pasado a la historia por haber aportado grandes contenidos a la historia de la filosofía, sino por haber sido los primeros en plantear ciertas preguntas y en tratar de responderlas de un modo racional, esto es, sin recurrir a los mitos y a la voluntad divina.

La primera de estas preguntas es la cuestion de que hay, verdaderamente. ¿De que está hecho todo? Esta cuestión acerca de los constituyentes últimos de lo real ha sido desde entonces una constante en la historia de la ciencia (de la física, fundementalmente) Los griegos llamaron arjé a este fundamento o sustrato de todo, y dieron distintas respuestas. Para Tales de Mileto, todo estaba compuesto de agua. Para Pitagoras, todo estaba hecho de numeros (este era un mistico de las matématicas), en tanto para Demócrito todo estaba compuesto de elementos indivisibles que llamo átomos.

La segunda pregunta que se planteaban los presócraticos fue cómo era posible el cambio, o el movimiento. ¿Como es posible que una cosa se transforme en otra? ¿Y como es posible que algo que es, de repente ya no sea? Esta cuestión parece rara, pero solo porque estamos tan acostumbrados al cambio que lo vemos natural y normal. Los griegos trataron de explicarselo.

Ante esta cuestión, plantearon dos posibilidades; O el cambio es imposible, y el movimiento una ilusión (Esta es la vision de Parménides) o todo esta continuamente cambiando, y nada permanece (Asi pareció opinar Heráclito) Parmenides parecia pensar: “Si todo cambia continuamente, ¿por que decimos de algo que es algo? (porque el verbo ser, que utilizamos continuamente, parece indicar que las cosas tienen identidad, esto es, que permanecen siendo lo que son).  Heraclito pensaba que todo fluye, todo cambia, la realidad es como un rio que siempre es distinto a si mismo, (un rio de tiempo)

Si lo pensais, la tesis de Heráclito parece bastante adecuada a la experiencia. Pero Parmenides también parece tener algo de razón, porque ¿como podriamos pensar si las cosas no son, sino que estan continuamente cambiando? Si una cosafuese primero algo, y despues se convirtiese en otra cosa, y despues en otra, ¿como nos orientariamos en la realidad?

Estas dos opciones tuvieron a los griegos con la cabeza ocupada. Y generaron muchas disputas sofísticas hasta que llegó Aristóteles a tratar de clarificar las cosas.

Aqui os dejo un par de cosillas para ilustrar este tema de Heraclito y Parmenides. Lo primero es una canción de Jorge Drexler que se titula Todo se transforma. Prestadle atención a la letra.

http://www.goear.com/listen/cbe2229/todo-se-transforma-jorge-drexler

Cada uno da lo que recibe…

(Si sois buenos, algún día os hablaré de Hegel 🙂 …   )

Lo segundo es un poema de una de mis poetisas preferidas, la premio nobel polaca Wisława Szymborska.  Se titula Nada sucede dos veces, y la traducción es de Gerardo Beltrán.

Nada sucede dos veces


Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
veras que la paz se fragua,
aun siendo tan diferentes
como son dos gotas de agua.

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