Hola a todos.

Vamos a continuar con el tema de la irracionalidad, y para ello vamos a empezar comentando los ejercicios sobre los que trabajamos el dia anterior. Asi tendremos ocasión de explicar algunas causas de comportamiento irracional.

a/ Una primera causa de comportamiento irracional consiste en dejarnos llevar por una impresión. Ciertamente, los humanos somos impresionables. Y a veces nuestras impresiones son correctas. Pero en otras ocasiones, para nuestra desgracia, nuestras impresiones son erroneas.  Es erroneo, por ejemplo, que el avión sea peligroso. Y es las posibilidades de que te ataque un tiburón bañandote en la playa son bastante menores de las que hay de morir ahogado por un capuchón de boligrafo.  Pero aún asi, la gente continua teniendo miedo al avión, o a bañarse.

http://www.flmnh.ufl.edu/fish/sharks/attacks/relarisk.htm

 

En relación a esto, hay un error frecuente que es el llamado error de primacia. Consiste, basicamente, en dejarnos llevar por la primera impresión.  Este error es tremendamente común en un mundo como el nuestro, en el que las relaciones se dan a toda velocidad. Ciertamente, una primera impresión puede ser erronea, como se ve en este video.

La primera impresión es que es un musico ambulante, uno de tantos, tocando en el metro. ¿No?

La realidad es que se trata de Joshua Bell, uno de los mas grandes violinistas del mundo, que se presto a participar en un experimento para The Washington Post. Puedes ver detalles de este experimento aqui; http://www.elpais.com/articulo/cultura/belleza/pasa/desapercibida/elpepucul/20070409elpepucul_1/Tes

La posibilidad de dejarnos llevar (equivocadamente) por una primera impresión es muy real. ¿Os habeis preguntado por que los precios de los articulos suelen acabar en 95 o 99? Es evidente. La impresión es que algo que cuesta 7.99 es sustancialmente mas barato que algo que cuesta 8, aunque sabemos que no es real.

Aqui os dejo un enlace a un video. Se trata de unos comerciales donde se muestra de modo cómico el error de dejarnos llevar por la primera impresión.

En esto de las impresiones hay otro tipo de equivocación muy común, (siempre hablando de nuestra tendencia irracional a dejarnos llevar por las impresiones) que es el error de disponibilidad. Esto significa, basicamente, que tendemos a sobrevalorar los datos llamativos. Por ejemplo, si leo en una noticia que un australiano ha robado un banco, puedo pensar que los australianos tienen tendencia a llevarse lo que no es suyo, (a pesar de los millones de australianos que no lo hacen) Si alguien me cuenta que un dia soñó con algo y se le cumplió, le presto mas atención que a las millones de personas que todos los dias sueñan con algo que no se cumple.

b/ Por cierto que otra causa de nuestra irracionalidad es nuestra ignorancia acerca de la estadística. En el ejemplo anterior, podriamos pensar, por ejemplo, que soñar con algo y que se cumpla (por ejemplo, que volvamos a ver a alguien) puede ser extraño. Pero todos los dias millones de personas sueñan cosas, y estadisticamente, es razonable que algunas de ellas se cumplan. La gente a menudo se deja llevar por adivinos y embaucadores que dicen algo asi como “en el proximo año morirá alguien muy importante”, lo que es trivial; todos los años muere gente importante.

¿Que posibilidades hay de que dos personas de un grupo de treinta cumplan años el mismo dia? La verdad es que muchas. Estadisticamente, la posibilidad de que alguien del grupo cumpla años el mismo dia que yo es de 365/3o, lo que desde luego no es mucho. Pero dado que hay treinta personas en la clase, esta posibilidad se multiplica por tal número. En términos matemáticos, el número de parejas posibles es 30+29+28+27+27…..

Hay otro tipo de error estadistico muy comun, y es esa tendencia a creer que los numeros tienen voluntad o memoría o algo. Evidentemente, las posibilidades de que salga un cinco en los dados son una entre cinco, y da exactamente igual que el dado haya sido tirado diez veces o una . Y la posibilidad de que salga un número en la lotería es indistinta de si el número es largo o corto. A este tipo de creencias se les conoce con el termino falacia del jugador; es muy común que los jugadores intenten buscar pautas en lo que, a fin de cuentas, en los juegos de azar puros es simplemente estadística.

3/ Una de las preguntas que vimos en clase (la del crucero) es un ejemplo de un pensamiento que, a veces, puede resultar irracional, y que en psicología recibe el magnifico nombre de reduccion de la disonancia cognitiva. Para empezar, os dire que la respuesta a la pregunta es que, curiosamente, los mas contentos con el crucero suelen ser los que han pagado.  Esto es asi por lo siguiente; imaginemos que el crucero es ligeramente insatisfactorio en algunos aspectos; para los que han pagado resulta dificil reconocerlo (pues esto supondria reconocerse a si mismos que los han estafado), de modo que tienden a autoengañarse diciendose a si mismos que estuvo mejor de lo que en realidad estuvo.

Este autoengaño es muy común. (Es, por ejemplo, el que se da cuando la chica o el chico guapa/o  no hace caso y la gente reacciona  diciendo “seguro que es idiota”.) Y a menudo es razonable, porque nos permite pasar a otra cosa. Pero en ocasiones el error mayor es, precisamente, no reconocer a tiempo que se está en un error. Sería muy irracional que  la gente de nuestro ejemplo volviese a ese insatisfactorio crucero, desde luego.

Hay un ejemplo clásico de este comportamiento. Es el que recoge Esopo en su fabula de la zorra y las uvas.

4/ De la dificultad de no reconocer un error, (y de lo irracional de no hacerlo) iba precisamente una de nuestras preguntas, esa que hablaba de la construcción de un pabellon. A menudo, cuando un comportamiento se ha revelado como poco razonable, es común que alguien argumente en base al coste de haber mantenido ese comportamiento. Es por ejemplo, cuando alguien dice alguna barbaridad como “Despues de toda la gente que ha muerto en esta guerra, es impensable abandonarla”. O, “Ahora que llevo cuatro años estudiando una carrera que odio no voy a abandonarla”

Bueno, esto es una estupidez como la copa de un pino. Hay (tal vez, aunque en fin…) buenas razones para mantener una guerra o unos estudios, pero desde luego una no es el coste que haya tenido hasta el momento.  Si la guerra, o la carrera, es un desastre, desde luego hay que terminar con ella cuanto antes. En nuestro ejemplo mucha gente tiende a pensar algo como “Ya que nos hemos gastado tanto dinero en el pabellón, si ahora no lo terminamos sería dinero tirado” Pero lo cierto es que van a gastar 17 millones en algo en lo que solo pensaban gastar ocho y ya han gastado cinco, lo cual supone que van a perder doce millones de euros. Construir un pabellon por doce millones no era un gran negocio al principio, y tampoco lo es ahora, aunque lleven cinco gastados. Deberían parar.

A este error se le suele llamar el error de coste añadido. Y (como todos los demás) es muy común.

El caso de el concierto y la entrada es distinto, aunque tambien aqui esta implicado esta dificultad para analizar racionalmente los costes y los beneficios de una acción. En la pregunta que planteé es común que alguna gente argumente que no iria al concierto porque gastar 60 euros es razonable, pero gastar 120 no. Pero esto es un error. No estamos pagando 120 euros por la entrada, sino 60, aunque debamnos hacerlo dos veces. Y si nos fue razonable gastarlos la primera vez, no hay razón para no hacerlo la segunda. (Salvo, quiza, el normal cabreo; pero eso es irracional)

Por último, y relacionado con esta dificultad de calcular costes y beneficios, las dos preguntas acerca de si viajariamos para ahorrar 20 euros son parecidas. La cuestión no es tanto si nos moveriamos para ahorrar ese dinero (eso depende tal vez de circunstancias personales). Pero lo que si es razonable es que, si lo hacemos para comprar unas zapatillas deberiamos hacerlo por un coche. El que el coche sea mas caro o no es irrelevante, puesto que los veinte euros de ahorro son los mismos. Soy consciente de que la pregunta esta un poco traida por los pelos, porque al comprar un coche la gente se deja guiar por otros asuntos, como los extras o la confianza que le otorga el vendedor. Pero lo que si digo es que, a igualdad de todo, los veinte euros deberian ser un motivo suficiente para viajar (si lo fueron para las zapatillas)

Anuncios