Las aportaciones del médico vienés Sigmund Freud han sido muy importantes en nuestro modo de entender al ser humano. Para Freud, la mente humana se divide en dos partes; la parte consciente, y la parte inconsciente. Todo el trabajo teorico de Freud (el psicoanalisis) se dedica a estudiar como el inconsciente actua sobre nuestra personalidad y sobre nuestra conducta.

Para Freud, la conciencia es solo la punta del iceberg de nuestra mente. La parte principal permanece oculta, constituida por una amalgama de impulsos de los que no somos consciente, pero que actuan sin que nos demos cuenta.

Según el psicoanalisis estos impulsos son fundamentalmente de dos tipos. Unos son deseos vitales y eroticos (que Freud llamó Eros) otros son deseos destructivos y violentos (que Freud llamó Tanatos)  Estos impulsos constituyen  lo que Freud llamó el Ello de nuestra mente.

Pero la civilización no permite que los seres humanos demos rienda suelta a nuestros deseos; imaginaos que todos fueramos como niños, que agarran o destrozan todo lo que quieren sin ningún control. Es necesario que otra parte de nuestra mente censure nuestra conducta, diciendonos aquello que es correcto o no hacer, y (esto es si cabe mas importante) diciendonos que es correcto o no sentir. A esta parte controladora de la mente Freud la llamó Superyó. El Superyó es una especie de vigilante interno que se dedica a censurar o controlar mi parte animal.

Asi, las cosas, para la teoria psicoanalitica el ser humano, el yo, es un campo de batalla. Todos las personas tienen conflictos mentales  (a un nivel inconsciente) entre lo que en el fondo deseamos hacer y lo que consideramos inmoral hacer. Algunas formas con las que tratamos de resolver estos conflictos son las siguientes;

La sublimación es cuando tratamos de satisfacer un impulso que consideramos inconfesable mediante una forma que es socialmente aceptada. Se da por ejemplo, en el arte o en el deporte. Para Freud una persona puede satisfacer determinados impulsos sexuales (que considera inapropiados) mediante la creación artistica, o puede satisfacer su agresividad en la competición deportiva, que esta socialmente bien vista.

La proyección es cuando un individuo se enfrenta a unos deseos propios que le resultan inaceptables atribuyendoselos a los demás.  Esto es, por ejemplo, cuando una persona trata de justificar sus impulsos agresivos atribuyendole la intención violenta a los demás, diciéndose, por ejemplo, que los demás le quieren pegar.

La represión es cuando las personas niegan sus deseos ante si mismos, tratando de ocultarselos. Esto para Freud es la causa de todos los conflictos psicoanaliticos, pues lo reprimido no desaparece, sino que permanece en el inconsciente.

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Es importante insistir en que para la teoría psicoanalitica todos los seres humanos están en conflicto, pero unos lo están mas que otros. En algunas ocasiones, las personas tienen importantes conflictos inconscientes que les generan fobias o traumas. Para tratarlo, el psicoanalista debe acceder al inconsciente del sujeto tratando de hacer consciente el conflicto interno. Para acceder al inconsciente el psicoanalisis tiene algunas vias, como son los test proyectivos, la hipnosis, los lapsus o (lo mas importante) los sueños.

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