Empieza  Jose Antonio Marina en su libro El rompecabezas de la sexualidad diciendo que la sexualidad da mucho que pensar. No solo rompe cabezas, sino que también rompe corazones. El sexo, como se podría decir, es una liá. 

Para orientarse adecuadamente a esta cuestión todas las sociedades tienen un montón de normas a la hora de regular la reproducción, la atracción, el enamoramiento y el amor. Hay normas sobre la infidelidad,  normas sobre el matrimonio, normas sobre la homosexualidad, normas sobre la pederastia, normas sobre el incesto,  normas sobre la circuncisión y la ablación del clítoris y sobre muchas cosas mas.

También hay que advertir que en ocasiones estas normas tienen mucho sentido, en tanto otras veces parecen mas supersticiones que otra cosa. De modo que mas que desliarnos nos lían mas. Entre algunos pueblos de África  por ejemplo, se practica la mutilación del clítoris de las mujeres porque piensan que si no es así serán incapaces de mantenerse infieles. En muchos sitios la menstruación femenina se consideraba una prueba de impureza, por lo que una mujer con el periodo debía de mantenerse apartada de los hombres, no podía comer con ellos ni cocinarles; En Europa, hasta no hace mucho tiempo, se pensaba que una mujer que tuviese la regla era incapaz de hacer cosas tales como ligar una mayonesa (!) . En España hace cuarenta años se enseñaba en los colegios religiosos que masturbarse causaba ceguera.

Es importante a la hora de hablar de sexualidad ser capaz de distinguir entre los verdaderos problemas y los falsos problemas. Para orientarnos en esta cuestión vamos a recurrir a seis preguntas marco.

1/ PROBLEMAS DE LA SEXUALIDAD. LA REPRODUCCIÓN.

En la reproducción sexual humana subyace una responsabilidad. Se trata de un asunto en el que personas generan personas. Eso implica que haya una normativa estricta respecto al  sexo. Vamos a hacer un par de preguntas para hacer un pequeño acercamiento ético a la cuestión.

-¿Bajo que condiciones debe una persona tener hijos?

-¿Bajo que condiciones debe una persona no tener hijos?

 Se pueden poner muchos ejemplos de casos en los que se manifiesta esta decisión. En la clase estuvimos viendo algunas imágenes de un documental sobre mujeres que han decidido ser madres con mas de setenta años.

http://www.teledocumentales.com/las-madres-mas-viejas-del-mundo/

2/ PROBLEMAS DEL EROTISMO. EL DESEO.

La sexualidad humana está condicionada por una poderosa fuerza; el deseo. Todas las morales sexuales insisten en como gestionar y canalizar ese deseo. Las dos grandes preguntas que nos podriamos hacer son estas.

-¿Bajo que condiciones debe una persona tener relaciones eróticas con otra?

-¿Cómo se produce el deseo erótico? ¿Cómo se acrecenta? ¿Cómo disminuye?

El primer video se centra sobre todo en la bioquímica de la atracción. Habla de genética  de cerebros, de hormonas…. Se centra en la parte biologica de los seres humanos, que a fin de cuentas somos animales. Pero aunque resulta sin duda interesante su planteamiento resulta sin duda insuficiente, porque los seres humanos no sólo somos animales. Podemos trascender nuestra realidad animal y hacer proyectos y transformar nuestras vidas en un sentido o en otro.

Las emociones están ahi, pero a diferencia de los animales nosotros podemos pasar de emociones puntuales a sentimientos. Podemos por ejemplo vencer un instante de miedo con una combinación de imaginación, voluntad y razón. Podemos ir mas lejos que los animales y pasar de la atracción al enamoramiento y el amor.

Así que es hora de hablar del amor, y para eso le vamos a dar la palabra a los verdaderos expertos; los filósofos y, por encima de todo, los poetas.

3/ PROBLEMAS DEL AMOR; EL COMPROMISO.

Las dos grandes preguntas a plantear son estas.

¿Qué diferencia hay entre atracción, enamoramiento y amor? ¿Cómo se pasa de uno a otro?

-¿Bajo que condiciones debe una persona convivir con otra?  

Una de las cosas que hay que empezar por decir es que atracción, enamoramiento y amor no son lo mismo. La atracción pertenece al ámbito de las emociones, muy arrebatadoras pero puntuales, en tanto el amor es un sentimiento, menos intenso pero mas permanente.  Es muy común que la gente confunda ambas cosas, de modo que piense que el amor se acaba cuando desaparecen las mariposas del estomago. En verdad lo raro es que una pareja siga amándose después de muchos años, porque el amor es algo que necesita cuidado y atención y trabajo.

Es difícil hablar del amor. La sensación que tenemos cuando lo hacemos es que nos quedamos sin palabras, que nos resulta imposible transmitir su fuerza y su verdad. Cuando hablamos de amor con alguien sentimos que nos hemos quedado cortos, que lo mas importante siempre queda por decir.  El amor parece ser una de esas cosas que nos resulta difícil comunicar, como los sueños o las pesadillas de cada noche; esas cosas que cuando intentamos compartir nos sentimos impotentes.

Por eso el amor siempre ha tenido la desconfianza de la razón. Una frase de Ambrose Bierce define el amor como un estado de enfermedad transitorio que se cura con el matrimonio. Los amantes siempre han tenido reputación de comportarse de manera irracional, cuando no de forma directamente estúpida (Esa es una de las razones por las que en muchas culturas no se concibe el matrimonio por amor; se supone que casarse es un acto que debe estar presidido por la cabeza, y que deben llevarlo a cabo personas en sus cabales)

Hay cuatro razones por las que el amor y la razón no se llevan demasiado bien. Lo primero es que el amor no se fija en la utilidad de algo, que es lo que siempre hace la razón. Cuando razonamos solemos hacernos la pregunta de como usar algo, como ponerlo a nuestro servicio y sacar un beneficio. Eso lo sabe hacer bien la razón. Pero el amor no tiene nada que ver con esto. Amar es todo lo contrario, porque las personas que aman no están centradas en usar al otro para su propio beneficio. Las personas, cuando usamos algo, aniquilamos ese algo para hacernos con él, pero el que ama esta fascinado con el otro, y en ningún sentido quiere aniquilarlo o hacerse con él, sino que desea que esa otredad se mantenga eternamente. (Cuando en el video anterior Esther Perel decía que para mantener la pasión en una relación hay que ser un poco egoista, lo que quería decir es lo siguiente; tenemos que evitar darle todo a nuestras parejas, por que así no les dejamos que disfruten de nuestra otredad).

Aqui hay un poema de Pedro Salinas que refleja esto maravillosamente. s.

Para mirar al mundo,
tr

Para cristal te quiero,
nítida y clara eres.
Para mirar al mundo,
a través de ti, puro,
de hollín o de belleza,
como lo invente el día.
Tu presencia aquí, sí,
delante de mí, siempre,
pero invisible siempre,
sin verte y verdadera.
Cristal ¡Espejo, nunca!

avés de tí, puro,
de hollín o de belleza,
lo invente el día.
Tu presencia aquí, sí,
delante de mí, siempre,
pero invisible siempre,
sin verte y verdadera.
Cristal ¡Espejo, nunca!

La segunda razón por la que la razón y el amor no se entienden es la siguiente; la razón esta presidida por la lealtad al yo, en tanto el amor impone subordinarse al otro, como algo de mayor importancia.  Las personas que aman están centradas en el bien de la persona que quieren, y por eso a veces se dice que amar es dar sin esperar nada a cambio. Desde el punto de vista de la razón, dar si esperar nada a cambio es una tontería. La razón solo sabe ajustarse a los cálculos de ganancias y perdidas.

En esta charla la antropóloga Helen Fisher habla de estas dos ideas; para las personas que aman el centro de su universo es la persona amada, mas que ellos mismos. Y esto hasta el punto de que morirían por ella.

El tercer motivo por el que el amor y la razón no se llevan demasiado bien es que los actos de la razón son finitos, mientras que el amor tiene un horizonte infinito. Las cosas que pensamos, los proyectos que hacemos, nuestras estrategias y nuestros actos están centrados en un momento concreto. Todo lo que hace la razón tiene plazos y momentos.  Cada cosa que empezamos (incluso las muy gratas) las hacemos con la idea de que las acabaremos en un tiempo dado. Cualquier actividad que nos guste mucho puede convertirse en una pesadilla solo con pensar que tuviéramos que hacerla para siempre. Pero el amor parece saltarse estos limites temporales alegramente, y parece querer aspirar a la eternidad. El que ama no parece pensar que lo hará durante cinco dias o cinco años o cincuenta. Este sentimiento lo recoge  Quevedo en su soneto clásico, Amor Constante Mas Allá de la Muerte.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Médulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Otra ultima razón por la que el amor y la razón no se llevan bien es que la razón sirve para que los hombres creen lazos, pero el amor hace que los amantes se separen del resto de los demás, se aislen y se desentiendan de los asuntos mundanos. Con razón dice Hanna Arendt que el amor es la fuerza mas antipolítica de todas. Esto es algo que recoge de forma magistral este poema de la premio Nobel  polaca Wislawa Szymborska, Amor Feliz. 

Un amor feliz. ¿Es normal,
serio, útil?
¿Qué saca el mundo de dos personas
…que no ven el mundo?

Encumbrados hacia sí mismos sin mérito alguno,
dos al azar entre un millón, pero seguros
de que así tenía que ocurrir. ¿Como premio de qué?, de nada;
la luz llega desde ninguna parte.
¿Por qué cae precisamente sobre ellos y no cae sobre otros?
¿Ofende eso a la justicia? Así es.
¿Viola principios cuidadosamente almacenados, derriba
de su cima a la moral? Viola y derriba.

Mirad qué felices:
¡si disimularan aunque fuera un poco,
si fingieran aflicción para animar a los amigos!
Escuchad cómo ríen. Es insultante.
Qué lenguaje utilizan, aparentemente comprensible.
Y esas ceremonias suyas, esas celebraciones,
sus rebuscadas obligaciones de unos para con otros,
¡parece una conspiración a espaldas de la humanidad!

Resulta incluso difícil prever qué sucedería
si pudiera cundir su ejemplo.
Qué podrían hacer religiones, poesías;
qué se recordaría, qué se abandonaría,
quién querría permanecer en el círculo.

Un amor feliz. ¿Es necesario?
El tacto y el sentido común nos obligan a callar al respecto
como si de un escándalo en las altas esferas de la Vida se tratara.
Espléndidos bebés nacen sin su ayuda.
Nunca podría poblar la tierra,
no es, que digamos, muy frecuente.

Que la gente que no conoce un amor feliz
afirme que no existe un amor feliz en ningún sitio.

Con esa creencia les será más llevadero vivir, y también morir.

——————————————————————————————-

Una capacidad que tiene el amor es la de mostrar el mundo con una nueva dimensión. Las cosas brillan de otra manera. Este soneto de Pablo Neruda recoge esa idea.

SONETO XXV

Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.

Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.

Anuncios