Uno de los fenómenos que han caracterizado la vida social del siglo XX ha sido el surgimiento de las masas.  El concepto de Masa ( Entendida como una agrupación humana con los rasgos de pérdida de control racional, mayor sugestionabilidad, contagio emocional, imitación, sentimiento de omnipotencia y anonimato) es algo radicalmente nuevo. Si lo pensáis, hace unos siglos era extrañisimo asistir al espectáculo de mil personas juntas. Ahora ocurre al revés; con el surgimiento de las ciudades y el desarrollo de los medios de comunicación de masas, ahora lo extraño es la soledad.

Las masas han existido desde que hay vida urbana (pensad en los circos romanos, por ejemplo), pero tuvo un auge destacado en el nazismo. Los nazis descubrieron el poder de las masas y desarrollaron espectáculos protagonizados por ellas. Aquí tenéis un vídeo del congreso del partido nazi en Nuremberg, en 1934.

Por supuesto no solo los nazis utilizaron la masa en la vida política. Prácticamente cada día asistimos a espectáculos de masas, como los juegos Olímpicos, los festivales de música o las ceremonias religiosas.

La Iglesia, por ejemplo, parecio descubrir con Juan Pablo II el poder de las masas, organizando las Jornadas Mundiales de la Juventud y cosas parecidas.

Otro ejemplo de masa; el Rocio.

Los medios de comunicación también han dado el protagonismo a las masas. Ahora la gente dedica su tiempo libre a ver programas de televisión (igual que toda la masa de personas que hacen lo mismo). Cualquier evento o cualquier opinión, incluso las mayor chorrada, puede volcarse en twitter o facebook y suscitar un seguimiento masivo (a esto se le llama hacerse viral) . Las películas o los libros son tanto mas valiosos cuanto mas lectores o espectadores tienen, (es decir, lo son si tienen el apoyo de una masa) La masa se ha convertido en protagonista máximo de la vida social, y la que sanciona que importa y que no.

También la vida política se ha visto completamente colonizada por la masa. Los nazis y los comunistas entendieron la política como un orden donde los individuos nada importaban, sino que lo que importaba era la masa (que ellos llamaban pueblo o patria o cualquier cosa parecida). Por eso para un montón de gobiernos de izquierda y derecha en el siglo XX no ha habido mucho problema en esclavizar, torturar o matar a unos cuantos millones de personas, en nombre de la masa. En Alemania, la Unión Soviética, Sudamérica, Indonesia, Camboya, China… por todos lados se ha producido la dictadura de las masas.

Nuestra propia cultura política ha sido colonizada por el concepto de masa. Para nosotros también la política es algo cuyo protagonista se cuenta en millones, de modo que el individuo no vale nada. Cuando la gente dice algo así como; “Yo no voto, no sirve de nada”, o cuando rechaza participar en política en su comunidad, es porque se han resignado a la dictadura de la masa.

Aqui teneis un video de La Vida de Brian, en el que se las tiene que ver con una masa.

Es gracioso cuando  Brian les dice “Todos sois diferentes ” y uno (el individuo) dice: “Yo no”

Este advenimiento del la Masa en el siglo XX ya fue observado por Ortega en 1929, mucho antes de que existiera internet o ni siquiera la televisión. Para Ortega una de las características del siglo XX es que, donde quiera que miremos, todo esta lleno de gente actuando como masas.

En su libro La Rebelión de las Masas,  Ortega analiza el surgimiento, en el siglo XX del hombre-masa, contrapuesto al hombre-élite (entendido este como el hombre que se exige mas a si mismo que a los demás). Es importante advertir que para Ortega y Gasset el Hombre-Masa no es la persona normal y corriente (como el abuelete que no tiene estudios o el obrero con poco dinero)  Masa es para Ortega todo el que se siente “igual que los demás” y esta encantado de sentirse así. No aspira a mejorar o a tener opiniones propias, sino solo a hacer lo que hace todo el mundo y a pensar como piensa todo el mundo.  El hombre-masa es el que no se exige nada, pero exige de todo a los demás. Solo se preocupa de su bienestar y es absolutamente insolidario e indiferente con el bienestar de los demás. Tampoco toma ninguna responsabilidad sobre este bienestar, pues entiende que le es debido. Una característica definitiva del Hombre Masa es la siguiente; es incapaz de admirar a nadie, porque se niega a reconocer la excelencia alli donde la ve.

Para Ortega lo característico del siglo XX es que el Hombre-masa toma el lugar central de la vida social, y esto se ve claramente en los movimientos políticos de masas, como el comunismo y el fascismo, pero también en nuestros espectáculos y medios de comunicación de masas, donde lo que se televisa es lo que le gusta al hombre –promedio, es decir, al hombre vulgar. En todos estos ordenes se invita a los seres humanos a dejar de ser ellos mismos y a dejarse llevar por la tribu.