En determinados contextos políticos (en España, sin ir mas lejos) el liberalismo comparte el espacio político de derechas con el conservadurismo. Los conservadores reivindican el papel de la tradición y de la historia a la hora de guiar la vida política, y son adversarios de todos los cambios bruscos y radicales. Si en el pensamiento liberal el valor preponderante es la libertad, los conservadores hacen hincapie en la unidad. Para el pensamiento conservador la sociedad es una comunidad moral, que debe compartir normas y modos de vida estables y muy parecidos. La idea es que cuanto mas parecida sea la gente, menos conflictos habrá. Cualquier disensión en la forma de pensar o comportarse es percibida no como una oportunidad de progreso, sino como una amenaza al orden social. Todo lo nuevo (una nueva forma de vestir, una nueva música, una nueva moral, una nueva tendencia artística, una nueva comida… ) es sospechosa para el conservadurismo.

Los conservadores argumentan su renuencia al cambio en base a una visión estable de la naturaleza humana y de la historia. Para el conservadurismo la creencia de base es que “las cosas son asi (y no pueden ser de otra manera)”. Hay un conocido experimento de psicología social que puede explicar que hay a la base del pensamiento conservador (bueno, tal vez no sea un experimento, tal vez sea solo un cuento) Es el experimento de los monos y los plátanos. Aquí os dejo una versión.

Siempre que se avecine un cambio social habrá gente que se sienta mas amenazada con ese cambio (normalmente los mas conformes con el status quo) y gente que vea el cambio como una oportunidad (los mas disconformes). Los conservadores deben tratar de convencer a los demás de que el cambio no merece la pena. Esto es una tarea difícil, en particular cuando los miembros mas disconformes de una sociedad perciban que no tienen mucho que perder. Es difícil convencer a los homosexuales de que no salgan a la luz, a las mujeres de que no trabajen, a los jóvenes de que no utilicen internet o a los pobres de que no emigren. Precisamente para argumentar contra el cambio, incluso cuando pueda ser atrayente, es frecuente que los movimientos conservadores tengan un componente religioso fuerte. La religión aporta ese elemento de estabilidad y de cohesión que busca el pensamiento conservador; la religión aspira a decir como han sido las cosas siempre, como son y como deben ser para todo el mundo. Los cambios son vistos como pecado o tabú.

Hay que decir que la mayoría de la gente es conservadora por defecto. Hay muchisima gente a la que no le interesa la política, sea por desconfianza, sea por comodidad, sea por desánimo.  OLYMPUS DIGITAL CAMERA

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Toda la gente que pasa de la política es conservadora, porque solo haciendo política se pueden introducir cambios en la sociedad.

Aparte de la religión, otra cosa que suelen compartir los movimientos conservadores es el nacionalismo. La creencia en la Nación (con mayúscula  como algo cuya identidad hay que preservar casa perfectamente con el propósito conservador de evitar los cambios.

 

 

¿Dirías que los superhéroes son de izquierdas o de derechas?