¿Hay que hacer sencillamente lo que te beneficia? 

 

Uno de los adjetivos que utilizamos para calificar a las personas es el de formal. ¿Como definirías lo que es una persona formal?

 

2210
John Wayne encarnó en el cine la imagen del vaquero estadounidense. Pidió que escribieran en su epitafio, en español, “Feo, fuerte y formal”

 

En nuestro repaso de la Historia de la Ética hemos estudiado distintas teorías;

  • El Aristotelismo, que dice que tenemos que perseguir la felicidad.
  • El Hedonismo y el Ascetismo, que dicen, respectivamente, que tenemos que buscar el placer o el sacrificio
  • El Utilitarismo, que defiende que el objetivo de nuestras acciones debe ser la utilidad entendida como mayor bien para mayor número de gente.

Todas estas teorías éticas coinciden en la idea de que hay un determinado bien (la felicidad, el placer, la utilidad… ) que todos los seres humanos deben buscar. Estas éticas dicen que conviene hacer algo si eso nos acerca a ese bien, y si no, conviene no hacerlo. Las éticas que piensan que hay un bien último que todos los humanos buscan y que se orientan según ese bien se llaman éticas materiales.

Hay otra forma de ver la cuestión distinta. Para algunas personas la cuestión que tenemos que hacernos cuando pensamos en temas morales no es ¿qué me conviene hacer? (en el sentido de que es mas feliz, o placentero, o útil…) La cuestión es mas bien ¿Qué debo hacer? 

Esto se entiende si se piensa en que a veces no es lo mismo hacer lo conveniente que hacer lo correcto. Veamos algunos ejemplos;  ¿Esta justificado copiarse en un examen cuando nadie se va a dar cuenta, (y cuando nadie se perjudicará de ello)? ¿Están justificadas la mentiras piadosas (decirle a un amigo algo para que se sienta mejor, por ejemplo)? ¿Está justificado torturar a alguien si con eso podemos conseguir información importante?

A veces, como en estos ejemplos, hay que elegir entre hacer lo que consideramos conveniente y lo que sabemos correcto.

A las éticas que se fijan principalmente en las consecuencias de la acción a la hora de juzgar si algo es bueno o malo se les llama éticas materiales. A las éticas que se fijan en si algo es correcto o no se les llama éticas formales.

Si lo pensamos, lo cierto es que la gente tiene intuiciones morales acerca de la incorreción de determinadas cosas que no tienen malas consecuencias, o que incluso tienen buenas consecuencias.  Fíjate en este ejemplo de Jonathan Haidt.

“Una familia tiene un perro bien cuidado y limpio. Un día un coche lo atropella junto a su casa. Ellos habían oído que alguna gente come carne de perro, así que decidieron probarla. Hicieron un estofado y se lo comieron”

La gente suele considerar que lo que hace esta familia está mal. Pero les cuesta explicar por qué dado que comerte un perro que ya está muerto no parece que tenga malas consecuencias.

Este ejemplo (y los anteriores sobre las mentiras piadosas o los engaños) parecen sugerir que las consecuencias de las acciones no son lo único que contemplamos cuando valoramos si algo está bien o mal.

—————————————————-

Vamos a hablar de dos filósofos que defienden una visión formal de la ética. El primero y mas importante es Kant. Fue un filósofo alemán del siglo XVIII.

Resultado de imagen de KANT

Cuando se da un conflicto entre lo que me conviene hacer y lo que resulta correcto hacer, Kant aboga por lo correcto. Según el en todas nuestras acciones hay que cumplir con el deber.  En el caso de nuestros ejemplos anteriores, pues lo que hay que hacer es seguir a rajatabla el deber moral de no copiar, no mentir, no torturar.

Kant es muy riguroso al respecto, (tal vez excesivamente riguroso), pero su posición no está falta de razones.  Una de ellas es que a menudo justificamos una acción moral incorrecta amparándonos en las supuestas buenas consecuencias de esa acción. Por ejemplo, puedo decirle a un amigo que le favorece una prenda de ropa que en realidad no lo hace, pensando que así se va a sentir mejor.  Pero en verdad no se sabe nunca la consecuencia de tal acción. Por ejemplo, puede que el se ponga eso para una entrevista de trabajo y vaya hecho un adefesio y no le contraten por nuestra culpa…

En verdad nunca sabemos las consecuencias finales de una acción, y por eso resulta complicado fiar la bondad o maldad de una acción en sus consecuencias.  A menudo una acción bienintencionada es nefasta, o al revés.  Entonces es cuando decimos; “Yo no quería…”

Por eso para Kant lo que justifica una acción moral es su adecuación al deber. Hay que hacer lo que es correcto y no  justificarnos con las consecuencias.

Merece la pena también reflexionar sobre lo siguiente; a menudo actuamos de un modo con los demás que no toleraríamos que los demás hiciesen con nosotros mismos. Por ejemplo, solemos hacer mentiras piadosas como la anterior y nos justificamos a nosotros mismos diciendo que solo queremos el bien de nuestro amigo, pero ¿a quien le gusta que le traten así? ¿Quien se siente conforme cuando le mienten, incluso cuando supuestamente lo hacen con la mejor voluntad?

Para Kant hay que ser consecuente y tratar a los demás como nos gustaria que nos tratasen. Dicho con sus palabras, hay que tratar al resto de las personas como si fuesen un fin en si mismo, y no como un medio. Eso es lo que significa la palabra respeto; comprender de verdad que las otras personas son como tú, y tratarles en consecuencia.

Por esto, la piedra de toque de la moralidad kantiana es lo que Kant llama el imperativo categórico.  Esto es una respuesta a la pregunta ¿qué es el deber? ¿qué debo hacer?  Kant no da una respuesta concreta a esto, no dice que hay que hacer esto o lo otro, pero si da una especie de prueba formal de a que se tiene que adecuar nuestra acción moral.

Hay dos formulaciones del imperativo categórico. Una dice algo así; Actúa de tal modo que el principio de tu acción pueda ser universalizable. Esto quiere decir que cuando hagamos algo deberíamos pensar; ¿que pasaría si todo el mundo lo hiciese? Esta es una argumentación bastante común, y sirve para aclarar las cosas. Porque de entrada hay que reconocer que todo el mundo tiene los mismos derechos que tú, y que tu acción moral no puede esconder ningún privilegio. ¿Que pasaría si todo el mundo tuviese el derecho a mentir cuando le conviene, a copiarse en un examen o a torturar cuando le conviene?

Otra formulación del imperativo categórico, relacionada con la anterior, dice algo como esto; Actúa de tal modo que en tu acción siempre consideres a los demás, y a ti mismo, como fines en si, y no como medios. Esto significa, ni mas ni menos, que no debemos utilizar a nadie, y no dejar que nos utilicen. Me parece que esto no hay que explicarlo mas. Pero por desgracia asumir que las otras personas son personas como nosotros no siempre se da.

Define los siguientes términos. 

Ética material                                             Ética formal.                             Deber

Respeto.                               Imperativo categórico. 


El otro filósofo formal que merece la pena explicar es J. Rawls. Este fue un teórico americano que se preocupó por el tema de la justicia.

La palabra justicia es uno de esos conceptos que están en boca de todo el mundo. Todos tenemos intuiciones acerca de que es justo o injusto.  El problema es que es fácil darse cuenta de que estas intuiciones no siempre están perfectamente claras, lo que nos lleva a todo tipo de desacuerdos, como vemos cada día en las noticias o en los tribunales o en cualquier discusión.

Uno de los problemas, por ejemplo, es que a la hora de repartir bienes o cargas de modo justo utilizamos criterios diferentes, como por ejemplo.

  1. La igualdad (darles a todos lo mismo)
  2. La necesidad (distribuir según lo que cada cual precise)
  3. La capacidad (darle a cada uno según pueda aprovechar)
  4. El esfuerzo (repartir según el trabajo realizado, aún cuando este no tenga resultado )
  5. El mérito (distribuir los bienes o cargas según merezcan recompensa o castigo)

De todos estos criterios ¿Cual aplicarías de modo preferente a la hora de otorgar una beca? 

 

Rawls se propuso aclarar que se puede entender por justicia. Parte de una invención suya que se conoce como Posición Original.  La posición original es una construcción imaginaria en la que los agentes participantes en una relación social deciden el reparto de bienes y cargas sin saber cual va a ser en concreto su papel dentro del juego. La idea es que en esa posición original todo el mundo estaría motivado a promover un estado de cosas lo mas justo posible.

Esta idea, un poco abstracta, se puede ejemplificar si imaginamos que estamos diseñando un juego de cartas o un deporte. En esta situación todos abogaríamos porque el juego sea lo mas equitativo posible, de modo que todo el mundo tenga ciertas oportunidades de ganar independientemente de las cartas que te toquen. Si viéramos que el juego favorece demasiado determinadas cartas diríamos que el juego es injusto.

Fíjate que es importante que el diseño del juego se haga antes de que repartamos las   cartas, puesto que si se hace después la gente estaría tentada a favorecer las cartas que le han tocado.  El diseño del juego debe ser ciego.

Resultado de imagen de LA POSICION ORIGINAL

Esto nos puede servir para plantearnos la cuestión; ¿Cómo debería ser una sociedad justa, si la diseñaramos sin saber cual va a ser nuestro papel concreto en esta sociedad? ¿Como sería un mundo donde los seres humanos se pusiesen de acuerdo en las reglas que van a seguir antes de saber cual será su genero, su raza, su estatus social, su genética, su cultura y todos los demás condicionamientos que tenemos al nacer?

Rawls piensa que esta sociedad sería, en nuestro propio interés, lo mas equitativa posible.  Esto significa dos cosas en las que las personas, presumiblemente, se pondrían de acuerdo.

  1. Cada persona debe tener un derecho igual al esquema más extenso de libertades básicas iguales compatible con un esquema similar de libertades para otros

Es decir, una cosa que suscribiríamos sería la idea liberal de que todo el mundo tendría que tener a máxima libertad siempre y cuando no coarte la libertad de los demás. La gente debería tener libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de circulación….

La segunda cosa en la que nos podríamos poner de acuerdo sería que….

2. Las desigualdades sociales y económicas deben de resolverse de modo tal que:

a) resulten en el mayor beneficio de los miembros menos aventajados de la sociedad (el principio de la diferencia).

b) los cargos y puestos deben de estar abiertos para todos bajo condiciones de igualdad de oportunidades (justa igualdad de oportunidades)

Es decir, en el juego social es presumible que surgirán diferencias, (porque habrá gente mas lista, o con mas suerte)  pero esas diferencias se deben corregir favoreciendo a los mas desfavorecidos. Rawls piensa que las diferencias de talentos en la sociedad deben redundar en el beneficio de todos, y no en el provecho de unos pocos.

Además, habrá que vigilar que estas diferencias surgan realmente de los distintos talentos e intereses de cada uno, y no por una situación de privilegio. A eso se refiere la igualdad de oportunidades, que es uno de los pilares de la justicia.

Tal vez no haga falta decir que en nuestro mundo real estamos lejos de una situación de equidad como la que propone Rawls. En esta charla Dan Ariely nos enseña hasta que punto estamos en un mundo desigual.

 

Completamente diferente, por cierto, es la visión del tema de Robert Nozick. Nozick defiende una postura liberal-libertaria muy diferente de la de Rawls. Para Rawls la interacción social produce un excedente de bienes (por ejemplo de riqueza) , y el estado debe intervenir redistribuyendo ese excedente. Para Nozick esos bienes no caen del cielo, sino que pertenecen originariamente a personas que tienen derechos sobre ellos. Si por ejemplo heredo un terreno de mis abuelos y resulta que encuentro una mina de oro, para Nozick el oro en justicia debe ser mismo porque tengo un titulo legítimo sobre esa propiedad, y nadie puede quitarte lo que es tuyo. La idea principal de Nozick es que diferentes personas tienen diferentes dones (para empezar su cuerpo o su talento o su herencia y todo lo demás) y nadie tiene derecho a quitárnoslos o castigarnos por ellos; para Nozick los impuestos son algo así como un castigo que se le cobra a los ricos por su éxito.

Al igual que Kant, Rawls no ofrece consejos concretos sobre que debemos hacer en cada situación. No nos dije que busquemos el placer, o la felicidad, o lo que sea. Lo que nos dice es que nos hagamos la pregunta siguiente; La norma que estoy siguiendo, ¿es una que hubiese adoptado en la posición original?

Tanto Kant como Rawls dan argumentos para defender que lo correcto no es sencillamente lo que nos conviene personalmente. Para ello insisten en algo tan conocido en la ética como la capacidad de ponernos en lugar de los otros, y defender de algún modo sus intereses tanto como los nuestros.  Por esa razón las éticas formales de Kant y Rawls son un esfuerzo para buscar un orden racional en un mundo globalizado como el nuestro, en el que tenemos que compartir la vida con personas diferentes.

 

¿Qué caracteriza a las personas formales? ¿Consideras que es bueno o es malo ser formal? ¿Por qué? 

¿Consideras que hay alguna relación entre el sentido habitual del concepto  “personas formales” con lo que se ha tratado en este tema? ¿Cuál? 

 

 

Anuncios