Os presento a Sócrates. Uno de los mejores futbolistas de la historia. Fue un mediocampista elegante con buen regate y una estupenda visión del juego.

Impresionante crack. El griego Sócrates vivió unos veinticuatro siglos antes que el futbólista, entre el 470 y el 399 A.C. Parece que también tenia barba y que aunque no se podía comparar con su tocayo brasileiro, no tenía mal toque de balón (después lo veremos)

Sócrates no escribió nada. Todo lo que sabemos de él es por las referencias de Platón, Aristoteles y Aristófanes. Este último se burla bastante de él, porque era gordo y feo.

Hay una cita bastante conocida de Sócrates que da idea de su labor como filosofo; Solo se que no se nada. Básicamente el método socrático, (que se llamará mayeutica) consiste en una serie de preguntas destinadas a poner en cuestión las creencias de sus interlocutores, demostrando su ignorancia.

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La mayeútica es un método poderoso en la medida en que muchos de nuestros errores parten de dar por supuestas afirmaciones que son muy dudosas.  Imagínate que oyes a alguien decir; “Los jóvenes merecen un futuro mejor“. Así a bote pronto es difícil no asentir a una frase como esta, pero un interlocutor socrático no se conformaría con oír ese tópico, sino que preguntaría cosas como ¿que quiere decir exactamente “un futuro mejor”? ¿Y que significa que los jóvenes lo merecen? ¿Solo los jóvenes? ¿Por qué lo merecen?… Otro ejemplo; Imagina a alguien decir; “Creo que mi error es confiar demasiado en la gente“. Lo mas normal es que enseguida diésemos esa frase por buena, pero un interlocutor socrático no se quedaría ahí, sino que diría. ¿Por qué crees eso? ¿Qué quiere decir confiar? ¿En qué momentos has confiado demasiado? ¿Y por qué crees que ha sido un error?

Hay una historia que circula por ahí atribuida a Sócrates que seguramente no pertenece a él, pero que en cualquier caso sirve para ilustrar eso tan socrático de no dar las cosas por supuestas. Es la historia del Triple Filtro.

Claro que alguien que hiciera cosas así correría el riesgo de ser considerado antipático por los demás, porque cuando hablamos a menudo no lo hacemos con el propósito de aprender o de comunicar, sino con la mera intención de expresar nuestro punto de vista para que los demás nos den la razón.

 

 

Algo así, precisamente, es lo que pasaba con Sócrates; tenia tantos enemigos (los sofistas) que fue condenado a suicidarse bebiendo cicuta.   Y es famoso que Sócrates prefirió cumplir la ley (aunque la ley le ordenase algo tan brutal como matarse) que huir y faltar a la ley.

Esto plantea muchas cuestiones. ¿Por qué obedecería alguien una ley aun pensando que esa ley es injusta? ¿Por qué obedecería a una ley que le ordenase suicidarse?

Bueno, este fue Sócrates, del que el oráculo de Delfos dijo que era el mas sabio de los hombres. Pero el fútbol no se le daba mal, como podéis ver en este video.