Una de las tareas mas importantes que tenemos que hacer como filósofos, si no la que más, es explicar. La filosofía es difícil porque resulta a veces abstracta, de modo que dar explicaciones filosóficas es una tarea complicada. A menudo no sabemos como empezar siquiera.

Vamos a dar algunas indicaciones sobre cómo explicar bien algo.

La primera norma a la hora de explicar algo es ponerte en el lugar de la persona a la que tienes que darle la explicación. Si dominamos bien un tema, tenemos que ser capaces de explicarlo a todos los niveles.

En este video se ve a un experto explicando un tema difícil a muy diferentes niveles. (Este canal, por cierto, es una absoluta maravilla)

A la hora de explicar algo es importante seguir un orden. Dar una explicación es parecido a llevar a alguien por un camino, para que no se pierda. De modo que tenemos que dejar claro a donde nos dirigimos e ir anunciando claramente los pasos que vamos siguiendo.

En el video anterior, por ejemplo, lo que se va a explicar es ¿por qué a los robots les resulta tan difícil hacer cosas que son fáciles para los humanos, y viceversa? ¿Qué dirías que explica el video siguiente?

De modo que una cuestión importante a la hora de hacer una explicación es tener muy claro lo que estas explicando. Plantéatelo como una pregunta. Si te resulta mas fácil, puedes ponerla claramente al principio de tu explicación. Ejemplos de preguntas que encabezan una explicación son estas.

  • ¿Qué son los agujeros negros?
  • ¿Cómo se cocina el cuscús?
  • ¿Cómo se convirtió el imperio Inca en el mas grande de la antigua América?
  • ¿Qué país bebe mas cerveza en el mundo?
  • ¿Por qué recordamos y olvidamos cosas?

Vamos a presentar algunas partes de una explicación.

PRESENTACIÓN.

Cuando comiences a explicar algo empieza por delimitar el tema. Dedica un párrafo a dejar claro cual es el asunto del que estas hablando. Por ejemplo, comenta las preguntas anteriores. Si es posible debes decir por qué ese problema es importante, o interesante. Por qué merece la pena que te sigan en la explicación.

A nivel experto, es un buen consejo empezar una explicación con una anécdota o una historia personal para introducir el tema. Así es mas fácil que te hagas con la atención de quien te escucha o quien te lee.

PROBLEMATIZACIÓN.

La segunda fase es la de resolución del problema. Aquí es donde nos vamos a meter en materia y vamos a empezar la explicación propiamente dicha. Para eso debes pensar en las preguntas subsidiarias de la pregunta general y tratar de responderlas. Es como si te preguntases ¿qué cosas es importante que sepa la persona a la que estoy explicando el tema ? Realmente no hay una fórmula fija para proceder en tú explicación. Pero algunas preguntas que puedes resolver son de este tipo.

  • ¿Cuál es la opinión mas común sobre X?
  • ¿Quién ha investigado sobre X?
  • ¿Quién esta directamente afectado por X?
  • ¿Cuándo se manifestó X como un problema?
  • ¿Cuál es el objetivo o la finalidad de X?
  • ¿Qué opiniones sobre X han resultado incorrectas, y por qué?
  • ¿Dónde hay algo similar a X?
  • ¿Por qué X es relevante?
  • ¿Cuáles son las alternativas a X?
  • ¿Cuál ha sido la opinión históricamente sobre X?
  • ¿Quién se beneficia con X? ¿Quién se perjudica?
  • ¿Cómo nos afecta directamente X?

… Y preguntas de ese tipo. Observa que algunas de estas preguntas pueden ser mas adecuadas que otras a la hora de explicar el tema, así que tu explicación puede seguir caminos muy diferentes. Una forma de sintetizar este tipo de preguntas son lo que en ocasiones se llama las W Questions . Si te fijas, un artículo periodístico es una forma de responder a las preguntas W con claridad.

Esta segunda fase es la explicación propiamente dicha. En ella puedes utilizar una serie de instrumentos para explicar como estos.

DEFINICIONES. Aclara, si es necesario, los conceptos técnicos que vayas introduciendo en tu explicación. » El efecto Streisand es un fenómeno en el que un intento de censura o encubrimiento de cierta información fracasa o es contraproducente, ya que esta acaba siendo ampliamente divulgada o reconocida, de modo que recibe mayor visibilidad de la que hubiera tenido si no se la hubiese pretendido acallar.»

CLASIFICACIONES. Una buena explicación a menudo necesita que agrupes a los conceptos en clases o categorías. «Los numeros reales se pueden clasificar en naturales, enteros, racionales e irracionales»

REFORMULACIONES. Consiste en expresar de forma mas comprensible algo que se ha formulado en términos mas oscuros. «un jugador se encuentra en posición de fuera de juego si interviene en una jugada y se encuentra más cerca de la línea de meta opuesta que el balón y el penúltimo adversario. Esto quiere decir que el jugador se encuentra fuera de juego si antes de recibir el balón está más cerca de la línea de meta que todos los jugadores oponentes, menos uno (quien suele ser el portero).

EJEMPLOS. Los ejemplos sirven para ilustrar algo dando al lector un caso concreto de algo que es general. «Las erupciones volcánicas pueden ser inconcebiblemente violentas. En la erupción del Krakatoa, por ejemplo, el sonido de la explosión pudo escucharse a tres mil kilómetros de distancia»

ANALOGIAS. En ocasiones una comparación o una metáfora nos puede servir para explicar algo. «Alemania es a la cerveza lo que Francia es al vino»

CITAS. Puedes introducir en una explicación opiniones de otras personas con autoridad en el tema. «Como señaló Einstein, uno no entiende realmente algo a no ser que pueda explicárselo a su abuela»

Una buena explicación debe fluir. No saltes de un tema a otro. Indica en todo momento de que vas a hablar, y qué relación hay entre la idea que estás formulando y las otras. Acostúmbrate a utilizar formulas de enlace como «por una parte… por otra parte…. » «en otro orden de cosas» «esto quiere decir que…» «un ejemplo de esto es…» y todos los conectores que necesites para que no parezca que estás diciendo algo que no viene al caso. Trata en todo momento de ser ordenado.

Haz párrafos no demasiado largos. Como norma general, dedica un párrafo a cada idea que estés aclarando. Utiliza también conectores al principio de cada párrafo para que la explicación no salte demasiado.

Cuida los signos de puntuación. Un signo de puntuación mal puesto puede cambiar el signo de una frase.

 Un signo de puntuación mal puesto puede cambiar el signo de una frase.

CONCLUSIÓN.

La parte final de una explicación debe ser una conclusión. Puedes retomar la pregunta con la que iniciaste el discurso, para que quede claro que ha sido respondida. Sintetiza la idea principal de tu explicación. Si quieres hacerlo muy bien, trata de dejar un buen sabor de boca a la persona que te lee con una conclusión que sea bonita, emotiva, intrigante o sencillamente significativa.

EJERCICIO.

Explica uno de los 40 conceptos que aparecen en esta página.

Obviamente, tendrás que recabar información suficiente sobre ellos. Una vez que lo hagas utiliza lo que hemos tratado este tema.

No hagas menos de 1000 palabras

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